
Formaciones y certificaciones
Practica en profundidad,
enseña con integridad.
Formaciones de profesorado de 200, 300 y 500 horas, certificaciones somáticas, cursos de facilitador de breathwork y más, impartidas por practicantes con experiencia.
Enseñar cambia tu propia práctica: descubres qué entiendes de verdad cuando tienes que explicarlo. En Arivela encontrarás formaciones de yoga de 200, 300 y 500 horas, cursos de profesor de yoga, formación en meditación y mindfulness, cursos de facilitador de respiración y certificaciones de sonido y trabajo somático, con maestros individuales y con escuelas asentadas. En cada una verás horas, fechas, idioma, precio y qué necesitas haber practicado antes, para que puedas compararlas una al lado de otra.
Dónde se hacen las formaciones
Hay quien quiere una formación a la que viajar y terminar de una vez: un mes en Bali o en Rishikesh, tres semanas en Portugal o en el sur de España. Y hay quien la necesita compatible con el trabajo, repartida en fines de semana cerca de casa, en Madrid, Barcelona o Valencia. Las dos existen aquí.
Intensiva, modular u online
Una intensiva te da inmersión y un grupo que la atraviesa contigo. Una formación modular te deja meses entre bloques para asimilarla de verdad. Lo online funciona bien para la teoría y menos para lo práctico. Cada anuncio dice cuál es, y puedes filtrar por horas y lugar.
Qué pide una formación, y cuánto cuesta
En Arivela encuentras formaciones de profesorado de yoga de 200, 300 y 500 horas, cursos de facilitador de breathwork, certificaciones somáticas e informadas en trauma y mucho más: impartidas tanto por profesores individuales como por escuelas ya establecidas.
Las formaciones abarcan distintos linajes y estilos: de Vinyasa, Hatha y Ashtanga a Yin y Kundalini, además de formaciones en meditación, mindfulness y trabajo corporal. Cada formación muestra su duración, lugar, idioma y requisitos de un vistazo.
Requisitos, horas y precio
La mayoría de formaciones de 200 horas piden uno o dos años de práctica constante, no un nivel concreto, y una buena escuela te dirá con honestidad si aún no es el momento. El precio depende más del formato que de las horas: un mes residencial fuera suele incluir alojamiento y comidas, y una formación modular en casa a menudo no. Cada anuncio detalla los requisitos y qué cubre el precio.
Fuera de España estas formaciones suelen anunciarse como yoga teacher training, a menudo con registro en Yoga Alliance. Ese registro importa si piensas dar clase en centros que lo piden, y menos si te formas para tu propia práctica o para otro contexto. Merece la pena decidir qué estás haciendo antes de comparar. Muchas de estas escuelas también sostienen talleres más cortos y retiros a los que puedes ir antes. También puedes mirar a los profes que las sostienen, y los lugares donde enseñan.
Preguntas frecuentes
Normalmente uno o dos años de práctica regular y ninguna lesión que te impida practicar a diario durante la formación. No hacen falta posturas avanzadas. Casi todas las escuelas preguntan por tu práctica al inscribirte, y una buena te dirá si todavía es pronto.
El formato pesa más que las horas. Un mes residencial de 200 horas fuera suele juntar alojamiento y comidas en un solo precio. Una formación modular en casa parece más barata sobre el papel, pero suma viajes durante muchos fines de semana. Lo online es lo más bajo. Cada anuncio indica qué incluye.
200 horas es la primera titulación estándar y lo que piden casi todos los centros. 300 horas es la formación avanzada posterior. 500 se refiere a las dos juntas, hechas seguidas o acumuladas con el tiempo. Los números cuentan horas lectivas, no semanas de calendario.
Una intensiva de 200 horas suele ser de tres a cuatro semanas residenciales. Las mismas horas repartidas en módulos de fin de semana llevan entre seis meses y un año. Ninguna es mejor; depende de si puedes salir de tu vida durante un mes.
En la mayoría de países no lo exige la ley, pero los centros, las aseguradoras y los espacios de retiro sí suelen pedirla. Si vas a enseñar por tu cuenta, pesa más la profundidad de tu formación y tu propia práctica. Si quieres trabajar en un centro, pregunta qué registro piden antes de matricularte.












